Te sientas en el sofá, la calefacción está encendida y el termostato marca una temperatura agradable. Sin embargo, al acercarte a la ventana notas frío. Compruebas que está cerrada y no percibes ninguna rendija. ¿Qué está pasando?
En invierno, esta escena resulta familiar en muchas viviendas del País Vasco, Navarra o Madrid, donde las bajas temperaturas ponen a prueba el confort del hogar. Y en Vitoria-Gasteiz, cuando llega uno de esos días que le han valido el apodo de «Siberia-Gasteiz», se agradece especialmente que el frío se quede al otro lado del cristal.

El frío no siempre llega por una rendija
Solemos asociar esa incomodidad con una corriente de aire exterior, pero también puede aparecer con la ventana cerrada y sin filtraciones.
Nuestro cuerpo intercambia calor con las superficies que tiene alrededor. Si el cristal está mucho más frío que el interior de la habitación, perdemos calor hacia él por radiación y podemos sentirnos incómodos aunque el aire esté templado. Por eso, el termostato no cuenta toda la historia: también importa la temperatura de las superficies cercanas.
Además, el aire de la habitación que entra en contacto con el cristal frío se enfría y desciende. Ese movimiento puede sentirse como una pequeña corriente junto a las piernas, aunque no esté entrando aire de la calle.
Subir la calefacción no resuelve todo
Aumentar la temperatura puede aliviar la sensación, pero no corrige el escaso aislamiento de una ventana. Mientras su superficie interior siga fría, permanecer junto a ella puede resultar menos agradable que sentarse en otra zona.
Como explicamos en nuestro artículo sobre ventanas, aislamiento y confort en el hogar, mejorar las ventanas también significa poder disfrutar mejor de los espacios de casa.

Qué conviene revisar
Antes de decidir una solución, conviene distinguir entre filtraciones, superficies frías y problemas en el encuentro de la ventana con la pared. Pueden aparecer por separado o combinarse.
Un acristalamiento bajo emisivo adecuado ayuda a reducir las pérdidas de calor y a mantener una temperatura interior del vidrio más próxima a la del ambiente. También cuentan las prestaciones del marco y una instalación bien resuelta. La elección debe valorar el conjunto de la ventana y las características de la vivienda.
Que «Siberia-Gasteiz» se quede fuera
Si tu vivienda está en el Casco Medieval de Vitoria, consulta también nuestro artículo sobre las ayudas para renovar ventanas en 2026 y 2027.
¿Notas frío junto a tus ventanas? Contacta con Ventanas San Miguel y te ayudaremos a encontrar una solución adecuada para tu casa.
